Día del Gamer: cómo blindar una industria de US$200.000 millones frente al nuevo nivel de amenazas digitales
Colombia, agosto de 2025.- En el marco del Día Mundial del Gamer, que se celebra este 29 de agosto, la atención se centra en una industria de escala global. El mercado de los videojuegos, que según proyecciones de la consultora Newzoo en su informe ‘Global Games Market Report’, superará los 200.000 millones de dólares en ingresos para 2027, enfrenta un desafío que amenaza su crecimiento: las brechas de seguridad. Este fenómeno tiene un eco particular en Latinoamérica, donde el ecosistema gamer está en plena expansión, con Colombia posicionándose como un participante cada vez más activo.
Al respecto, Christian Geraldino, Head of Growth de Orión en Colombia, subraya la necesidad de un cambio de paradigma: “la mentalidad de reaccionar después de un ataque es obsoleta y costosa. Las desarrolladoras deben ver la ciberseguridad como una inversión en la confianza del jugador, su activo más valioso. Esto implica implementar plataformas que unifiquen la visibilidad de la superficie de ataque digital y adoptar una cultura real de DevSecOps, con pruebas de hacking ético continuas, para gestionar las vulnerabilidades de forma proactiva y no como una emergencia”.
El ADN del ciber riesgo: la falla en el código
La raíz de muchas de estas brechas de seguridad no está en el jugador, sino en el propio código fuente del videojuego. Fallos como los desbordamientos de búfer o las inyecciones de código (SQL injection) son vulnerabilidades que nacen en la etapa de desarrollo y que los delincuentes explotan para tomar control de los servidores o robar información masiva de los usuarios.
Ante esto, el concepto de “seguridad desde el diseño” se vuelve un pilar estratégico. Esto implica que las empresas deben integrar revisiones de seguridad y pruebas de penetración continuas durante todo el ciclo de vida del desarrollo (SSDLC), en lugar de esperar a que el producto esté terminado para buscar errores, reduciendo costos y riesgos a futuro.
El auge de la Inteligencia Artificial en la programación presenta un nuevo paradigma y un doble filo. Herramientas como los asistentes de IA pueden acelerar la escritura de código, pero también introducen riesgos. Si estos modelos son entrenados con códigos públicos que contienen fallas, pueden replicar esas mismas vulnerabilidades en nuevos proyectos de forma inadvertida.
Por tanto, la responsabilidad de las desarrolladoras es capacitar a sus equipos para supervisar activamente el código generado por IA. La eficiencia no puede sacrificar la seguridad, y la validación humana experta se convierte en el control de calidad indispensable para blindar los videojuegos antes de que lleguen al mercado y a los jugadores.
El jugador: un actor clave en su propia seguridad
Aunque las empresas tienen un rol protagónico, para la compañía que cumple 25 años de presencia en Latinoamérica, los usuarios también son una pieza clave. «No solo protegemos la infraestructura; creemos en el empoderamiento del usuario final. Desde Orión promovemos la educación y concientización con entrenamientos y simulaciones de phishing, prácticas corporativas que son perfectamente aplicables para fortalecer a las comunidades de jugadores«, comenta Geraldino.
La adopción de medidas sencillas pero efectivas puede reducir drásticamente los riesgos. La creación de contraseñas robustas y únicas para cada plataforma es el primer paso para blindar las cuentas. Adicionalmente, la activación de la autenticación de dos factores (2FA) añade una capa extra de seguridad que dificulta el acceso no autorizado, incluso si la contraseña ha sido comprometida.
La prudencia dentro del juego también es fundamental. Los expertos recomiendan descargar juegos y actualizaciones exclusivamente de tiendas y sitios oficiales, evitando así el software pirata. Además, los jugadores deben ser cautelosos con la información personal que comparten en chats públicos o con desconocidos para no caer en técnicas de ingeniería social.
En un ecosistema digital con un valor económico tan elevado, la ciberseguridad deja de ser un aspecto técnico para convertirse en un pilar esencial de la experiencia de juego. La colaboración entre desarrolladores y una comunidad de jugadores informada es la mejor estrategia para proteger a la industria y que la única preocupación sea superar el siguiente nivel.
“En Orión creemos que la experiencia de juego más segura es aquella donde la innovación y la protección van de la mano. Nuestra misión es evolucionar la ciberseguridad en la industria gamer, protegiendo el activo más valioso: la confianza del jugador”, puntualiza Geraldino.